Viajar a Japón: Billetes de avión y alojamiento

Viajar a Japón: Billetes de avión y alojamiento

Sabemos lo duro que es preparar un viaje por libre y mucho más si es a un destino tan lejano y diferente como Japón. Se necesita paciencia y muchas ganas para pasarte horas y horas navegando por miles de páginas en Internet. Si eres tan indeciso como nosotros, quizás hasta te vuelvas loco con las miles de opciones y sitios en los que puedes buscar.

Keep calm! Solo es cuestión de ir paso a paso y la ilusión por ese gran viaje hará el resto. ¿Por dónde empezamos?

Billetes de avión: ¿Cuándo comprarlos?

Os recomendamos que miréis los vuelos como mínimo con 3 meses de antelación porque es cuando los precios son mucho más baratos.

También tenéis que saber que hay ciertos días que los vuelos son más baratos y que no todos los días hay vuelos a los mismos destinos. Por ejemplo, Iberia opera directamente con Tokio desde Madrid los martes, viernes y domingos, mientras que, en el sentido contrario, vuela los miércoles, sábados y lunes.

A nosotros, los billetes nos costaron unos 600€ ida y vuelta por cabeza, haciendo solamente una escala a la ida en Helsinki y con vuelta directa desde Tokio.

Además, también podéis estar pendientes de si las compañías aéreas sacan promociones y ofertas en sus vuelos. Últimamente Iberia saca descuentos y promociones en sus viajes a Tokio junto con la Oficina Nacional de Turismo de Japón (JNTO).

Alojamiento: ¿Cómo elegir dónde dormir?

Una vez comprados los billetes de avión, que era lo que más nos agobiaba, el siguiente paso es el alojamiento. ¿Dónde mirar? ¿Booking, Trivago, Airbnb, Webs de hoteles...? Lo primero que hicimos fue lanzarnos a reservar hoteles, ryokans, casitas con encanto, ... en Booking. ¿Por qué? Pues muy simple, porque teníamos la opción de cancelarlo sin ningún coste.

Como quedaban más de tres meses para irnos de viaje, reservamos los hoteles que tenían la opción de la cancelación gratuita por si cambiabamos de idea o salían nuevas ofertas en Booking o en otras páginas que nos gustasen más.

Para que os hagáis una idea, tuvimos un imprevisto con el itinerario (más bien no nos leímos la letra pequeña) y tuvimos que cancelar un par de reservas y volver a buscar alojamiento, pero eso ya os lo contaremos otro día.

A la hora de escoger un hotel, nuestros requisitos indispensables suelen ser:

Ubicación y proximidad

Que el alojamiento esté bien ubicado es altamente recomendable para no perder tiempo innecesario en largos desplazamientos. Lo ideal es que se encuentre cerca de estaciones de tren/autobús para coger el transporte público si lo necesitamos o no queremos perder mucho tiempo en movernos.

Por ejemplo, durante este viaje íbamos a desplazarnos en tren casi todos los días, por lo que cuanto más cerca de la estación estuviésemos más tiempo tendríamos para disfrutar.

Servicios del alojamiento

Early check-in + late check-out, consigna de equipaje, desayuno, baño privado, ducha/bañera, secador de pelo, etc...

El poder dejar la maleta en la recepción del hotel si tu habitación no está lista al hacer el check-in, si tienes que dejar la habitación y todavía te quedan unas horas para visitar la ciudad o si todavía tienes que hacer tus últimas compras antes de irte... En resumen, es una gozada poder desprenderte del equipaje y no tener que ir cargado.

Si tu hotel no tiene este servicio, tenéis disponible la web de Ecbo Cloak, con el que podréis reservar un lugar (normalmente tiendas y comercios) en donde dejar vuestro equipaje como si de una consigna se tratase.

Caprichos

Este es un viaje con el que llevábamos soñando mucho tiempo y no íbamos a recorrernos medio planeta para no darnos algún capricho.

Lo decimos por los Ryokans (hoteles tradicionales) y Onsens (baños termales), el hecho de poder vivir una experiencia como si estuviésemos en el auténtico Japón feudal. No te puedes ir sin bañarte en un onsen o alojarte en un Ryokan y poder disfrutar de un desayuno/cena tradicional vestido con un yukata. Os sorprenderá gratamente y por eso os lo recomendamos.