Valle del Loira en bici: Preparativos

Valle del Loira en bici: Preparativos

Este es un viaje, algo diferente a lo que ambos estamos acostumbrados, que hicimos el verano de hace 3 años. Nos recorrimos parte del Valle del Loira en bicicleta sin previa experiencia y con ganas de conocer el ambiente rural de la campiña francesa.

Aunque no sea algo que hayamos hecho recientemente nos gustaría contaros nuestra experiencia, de cómo nos lanzamos a una aventura así y todo lo que tuvimos que preparar y organizar antes de empezar a pedalear.

Cabe decir que Jose sí que monta en bicicleta a menudo pero Patri prácticamente llevaba desde que era pequeña sin subirse a una. Y es que como bien dice el dicho popular, “montar en bicicleta es algo que nunca se olvida”. ¡Y sí que era verdad! Aunque tuvo sus momentos buenos y malos, Patri consiguió terminar el viaje con una sonrisa de satisfacción en su cara :)

¿Qué nos llevó a tomar esta decisión?

Pues casi que fue una locura que se nos ocurrió de un día para otro. Poco tiempo antes de cogernos las vacaciones, no teníamos ningún plan ni nada en mente. Y es que por temas de nuestros trabajos nos tuvimos que coger bastantes días de vacaciones en Agosto, lo que provocó que casi todos los destinos ya estuviesen al 100% de ocupación y nos dificultó muchísimo la búsqueda de planes.

Así que una tarde, nos pusimos a buscar diferentes planes para poder aprovechar esos días que teníamos libres. Buscando por diferentes páginas de ocio y blogs de viajes encontramos que existen ciertas agencias que te preparaban rutas en bicicleta. ¿Habiendo muchos negocios que se dedicaban a esto significaba que había muchas rutas no? Pues resulta que sí, en Europa existen multitud de vías preparadas para circular en bicicleta, estas son conocidas como **Eurovelo y consisten en 19 trayectos, la mayor parte de los caminos asfaltados y acondicionados, que nos permiten recorrer y visitar Europa viajando en bicicleta.

La idea no era mala, era cuestión de buscar una ciudad de origen y una ciudad de destino, a continuación comprar los billetes y por último realizar el recorrido en diferentes etapas para ir descansando. Pero… ¿cómo íbamos a hacer para llevar las bicicletas? ¿y los hoteles, las podríamos guardar? ¿y la ropa, habrá que cargarla? Para todas estas preguntas la respuesta es sí y no. Si circuláis por el Eurovelo dispondréis de multitud de hoteles “Bike Friendly” en el que podréis dejar las bicicletas por la noche, así como campings para descansar si no queréis dormir en un hotel, talleres cada ciertos kilómetros para las averías, y un montón de servicios más para que el viaje sea posible.

Podéis echarle un vistazo al mapa de rutas, ya veréis la cantidad de kilómetros que podéis hacer sin necesidad de circular por carreteras u otras vías no adaptadas a bicicletas.

Viendo que el viaje era posible, ¡ya teníamos planes! Ahora solo nos quedaba lo más complicado… los preparativos.

¿Qué recorrido elegir?

Al ir en Agosto, con el hándicap de que todo el mundo viaja en esas fechas, tuvimos bastantes problemas para encontrar vuelos baratos y es que la elección de nuestra ruta estuvo algo condicionada a los billetes de avión.

Al principio empezamos a mirar el EuroVelo 13, que cruza Alemania empezando por Noruega y acabando en Bulgaria. Estaréis pensando que qué hacemos con nuestra vida, hay casi 10.000km de distancia. Pero no estábamos dispuestos a recorrer toda esa distancia y morir por el camino, nuestro objetivo se centraba en recorrer parte de Alemania cruzando la Selva Negra. Nos pusimos a buscar y nos llevamos una gran decepción en cuanto a la ruta, había muchos puertos de montaña con grandes pendientes tanto de subida como de bajada, lo que lo hacía un recorrido bastante complejo para unos principiantes como nosotros. No estábamos en forma como para afrontar etapas completas de 60km o más llenas de desniveles así que con gran pesar pronto las descartamos.

Nuestro siguiente objetivo fue Francia, y es que si miráis el mapa no solo lo atraviesa un carril, hay unos 6 o 7. Los vuelos también estaban asequibles y había multitud de zonas bastante bonitas por las que pasar, ¿cuál sería nuestro origen y nuestro destino? Resulta que una de las zonas más bonitas de Francia, el Valle del Loira, conocido como el jardín de Francia y declarado Patrimonio de la Humanidad, es la zona deFrancia en la que están concentradas la mayor parte de los castillos y pueblos de herencia arquitectónica. Esta zona es atravesada por el EuroVelo 6 lo que permite conocer toda esa zona y visitar los castillos sin tener que coger un solo coche, tren o autobús. Viendo la cantidad de sitios bonitos que podíamos visitar y con el incentivo de cruzar muchísimos pueblecitos que parecían anclados en la Edad Media nos decidimos por esta zona para comenzar nuestra aventura.

Ciudad de origen y destino: vuelos y trenes

El Valle del Loira lo componen multitud de ciudades, algunas grandes como Orleans o Tours y otras más pequeñas como Chinon o Blois. De cara a decidirnos por dónde comenzar nos pusimos a buscar los diferentes aeropuertos que tenía Francia alrededor de esa zona y el transporte (la mayoría trenes) que comunicaban las diferentes ciudades. Debido a que esta zona está muy protegida, no encontraréis aeropuertos cercanos a las pequeñas ciudades por lo que la manera más aconsejable de moverse sin utilizar el coche es utilizando el tren.

Tras muchas horas de investigación nos decidimos por empezar en Orleans, una ciudad muy grande y muy buen punto de partida para comenzar a adentrarse en la campiña Francesa. Para llegar hasta allí creo recordar que podíamos elegir volar a París o a Nantes y a continuación coger un tren que nos llevase directos a Orleans. Debido al gran tamaño de la ciudad de París y la cantidad de estaciones de trenes que tiene, nos iba a llevar mucho tiempo ir desde el aeropuerto hasta nuestro destino, a parte de que el precio de los vuelos se disparaba al ser la capital del país. Por estos motivos nosotros volamos a Nantes y desde allí nos subimos en un tren que nos llevó directos a Orleans.

En cuanto al destino, estábamos condicionados por la distancia. Nunca habíamos emprendido una aventura de este tipo, ni tampoco estábamos acostumbrados a realizar tanto ejercicio físico durante un período largo de tiempo. Por lo que leyendo mucho y buscando por internet estimamos que unos 40km de media por día era algo asequible si nos lo tomábamos con calma. Como íbamos sin prisa podíamos dedicar prácticamente todo el día a viajar y a parar donde quisiéramos, por lo que el tiempo no era una factor a tener en cuenta.

Así que echando cuentas de los días que íbamos a pasar fuera, nos salieron 6 día de bicicleta, y sumando kilómetros nos decidimos por llegar hasta Saumur. Ese sería nuestro destino y desde allí volveríamos a Nantes a coger el vuelo de vuelta.

Ruta y etapas

Desde a Orleans hasta Saumur hay un montón de pueblos y ciudades en las que parar, así como multitud de castillos y palacios que visitar. Como no hay tiempo para poder visitarlos todos tenemos que elegir los lugares a los que queremos ir antes de elegir el sitio donde descansar. De esta manera hemos podido planificar una buena ruta intentando saltarnos las menos cosas posibles. La cosa quedó de la siguiente manera:

  • Día 1: Volamos a Nantes, cogemos un tren hasta Orleans y aprovechamos el día para ver la ciudad.
  • Día 2: Salimos desde Orleans por la mañana, haremos una parada en Cléry-Saint-André y continuaremos el viaje hasta Beaugency.
  • Día 3: Iremos en dirección al castillo de Chambord, para después hacer noche en Blois.
  • Día 4: Desde Blois hasta Amboise pasando por el castillo de Chaumont.
  • Día 5: Visitaremos el castillo de Chenonceau y luego pondremos rumbo a Tours.
  • Día 6: Desde Tours visitaremos el castillo de Villandry hasta llegar a Chinon.
  • Día 7: Desde Chinon a Saumur para devolver las bicicletas.
  • Día 8: De vuelta a Nantes, a ver la ciudad con el poco tiempo que nos queda y volver a Madrid.

En resumen, un montón de paradas y sitios que ver. ¡Vaya paliza de viaje!

El valle del Loira es una zona estupenda para viajar en bicicleta. La mayor parte del recorrido es en llano, las temperaturas son muy similares a las de la península, y hay gran variedad de paisajes diferentes.

Alquiler de bicicletas + transporte de equipajes

Como bicicletas no teníamos, y en el caso de llevarlas iba a ser un rollo, decidimos alquilar un par de bicis para hacer todo el recorrido, con la ventaja de que te las llevaban al punto de partida a la hora que quisieses y las recogían en tu destino.

Nuestra sorpresa fue saber que normalmente las mismas empresas de alquiler de bicicletas suelen ofrecer un servicio de porta-equipajes. Esto consiste en que tu les pasas tu hoja de ruta con los hoteles en los que te vas a alojar, y ellos se encargan de todos los días recoger tus maletas en la recepción del hotel y de llevarlas a tu siguiente parada antes del medio día. De esa forma siempre que llegues a tu destino tendrás el equipaje listo en la habitación.

La verdad es que si os podéis permitir el gasto merece la pena. Así podéis despreocuparos de tener que elegir la ropa justa para no cargar tanto peso. Solo hace falta llevar en la bici un par de alforjas para la comida y el agua, algo de ropa seca por si acaso lloviera poder cambiarte y no ir mojado y cualquier otra cosa que necesitéis para el camino.

La empresa que utilizamos nosotros para el alquiler de las bicis y el transporte de equipajes fue France Vélo. Y cabe decir que las bicis que nos alquilaron estaban en perfectas condiciones y bien cuidadas. A parte te todo esto también nos dieron un kit de reparación de emergencia por si acaso pinchábamos en mitad de la nada. Aunque con la cantidad de ciclistas y gente que pasa por el EuroVelo es raro que en esa situación nadie pueda echarte una mano.

En cuanto al precio, el alquiler de las bicis fue aproximadamente 10€ por cabeza y día. Lo que sí que fue algo más caro fue el transporte del equipaje.

Alojamiento

En cuanto a dónde dormir, depende del presupuesto que llevéis cada uno y en dónde os gustaría alojaros. En todas las ciudades y pueblos hay varias opciones para elegir que se adecúan a todos los bolsillos. Si buscáis algo más económico tenéis multitud de campings y albergues con habitación compartida, pero si queréis algo más de comodidad también hay muchos hoteles en los que poder alojarse.

Lo importante siempre es buscar aquellos que cuentan con la certificación “AccueilVélo”, los distinguiréis por la característica pegatina de color verde. Estos hoteles cuentan con talleres por si tenemos que hacer alguna reparación y garaje o trastero para poder guardar las bicis por la noche.